LA SENSATEZ EN LA PERCEPCIÓN. AMLO a seis meses de gestión

Andrés Manuel López Obrador es un ferviente admirador de las encuestas. Desde el 2006, en la que buscó por primera ocasión la Presidencia de la República, los números le sirvieron para tomar decisiones y elegir candidatos a las Gobernaturas y Presidencias Municipales. Así como para negociar y acordar con los partidos de la coalición. Lo mismo le sirvieron para abanderar problemáticas nacionales y ya desde esos tiempos, diseñar a la perfección una línea discursiva de las dolencias mexicanas. En resumen, AMLO mostró capacidades para administrar de manera sensata, la percepción. A 06 meses de gestión, el Presidente de la República, debe retomar la misma fórmula: sensatez en la percepción.Sus primeros meses de gestión, se han visto entrampados con problemas económicos, migratorios, de derechos humanos, de seguridad pública, de relaciones internacionales y de relaciones con el empresariado mexicano; que de forma simplona, pareciera no hacer mella en la popularidad del Presidente, pero lo que enfrenta en los próximos meses, tiene que ver más con la administración de la percepción, para no pasar a a la historia, como un Presidente más, de los últimos tres que ha tenido México.Si el Presidente retoma la atinada administración de la percepción, que lo llevó a un triunfo contundente hace precisamente un año, seguramente no ocurrirá lo que a sus antecesores. Fox inició la gestión con un 70% de aprobación y al primer ejercicio, había disminuido al 61%; Enrique Peña Nieto, inició con un 52% y en su primer año de gestión, contaba con un 42%. De la medición a la salida de cada uno de ellos, no hablamos. Según Moreno (2019), López Obrador tuvo niveles de aprobación por arriba de 80% en enero y febrero, de por lo menos 70% en marzo y abril, y obtuvo 67 y 66% en mayo y junio, respectivamente. Y debe preocuparle este descenso, toda vez que la métrica representa un semestre, no un año de gestión, pero además porque son 11 puntos los que disminuyeron.No se trata de desacreditar su alta popularidad, mucho menos de abonar a la ya desgastada polarización entre buenos y malos, entre fifís y chairos, o entre ricos y pobres. Sin embargo, es importante realizar algunas consideraciones, que le permitan al Presidente, escuchar de manera prudente el sentir de la sociedad, a través de las encuestas. Andrés Manuel López Obrador ya no es el político unipersonal, en el que la atención se centraba como candidato, como líder opositor, como el principal político de la izquierda mexicana y de los últimos tiempos. No, AMLO una vez que tomó protesta se erigió como el Gobernante de todos los mexicanos, como el Gerente Público de la organización, como el líder que representa a la Administración Pública Federal y como el responsable de la buena administración del recurso público. La encuesta realizada por el Financiero, establece precisamente eso, una reconocida y manifiesta simpatía por el líder político, pero una desaprobada gestión pública, en todos los temas encuestados: Educación, Salud, Seguridad Pública, Economía, Corrupción y Pobreza.En las últimas horas, la sociedad ha opinado como desfavorable, decisiones tomadas desde su gobierno que no son temas menores:
1. El retiro de los recursos a las estancias infantiles. Un 61% de la población le desaprueba esta decisión, contra un 27% que señala como favorable, dicho de otro modo, la sociedad ya le dijo al gobierno federal, que más allá de la diferencia que trae en este tema con expertos, partidos políticos y organismos autónomos, como la CNDH que ya emitió una Recomendación al respecto, no están de acuerdo con su decisión tomada.2. La Construcción del aeropuerto en Santa Lucía. Un 41% de la población no esta de acuerdo en dicha decisión, contra un 32 que sí se lo aprueba. Y no es que sea defensor de la Construcción en Texcoco. Más bien tendría que buscarse una tercera salida, una tercera opción. Allí están los Aeropuertos de Querétaro, Toluca y Puebla, que con un diseño metropolitano adecuado, podrían ser una mejor opción y con costos menos elevados, que las dos anteriores.
Contrario a las desaprobaciones, la sociedad le reconoce como favorables, la venta del avión presidencial, la Guardia Nacional, las consultas ciudadanas, las conferencias matutinas y las medidas de austeridad. De los grandes temas, le señalan como desfavorables en primer término, la corrupción con un 64%, frente a un 19% que se lo aprueba; seguido de la seguridad pública con un 55%, Economía con un 54% y finalmente con un 50% desfavorable, Salud.El sentido común y aquello en lo que AMLO cree, debería determinar un cambio en muchas acciones tomadas, es decir, modificar la decisión en las Estancias Infantiles, sería un claro ejemplo de esos cambios, así como las políticas públicas en los temas en los que la aprobación no le están favoreciendo. No le está funcionando desaparecer programas, al amparo de que hubieron actos y/o hechos de corrupción. Para ello, ya tiene los instrumentos para fiscalizar, auditar y aplicar sanciones más severas; todos los programas de gobierno están en sus manos. Resta que su gabinete le funcione y bien, respecto a la agenda del Sistema Nacional Anticorrupción. Resta también que en esta agenda, vaya de la mano con la sociedad civil organizada y a quienes desde hace varias décadas, empujan esta demanda. Andrés Manuel, debe regresar a su esencia pragmática, tomador de decisiones con base en números, en resultados, en encuestas, en estadísticas, en información científica. No en ideologías, no en doctrinas.Por lo pronto, un juicio de hecho, apunta que la percepción no le favorece en los grandes temas y allí está el regreso a su esencia.

Referencias:Moreno, A. (01 de julio, 2019). A un año: dos terceras partes de la población respaldan a AMLO. El Financiero. Recuperado de https://www.elfinanciero.com.mx/nacional/a-un-ano-dos-terceras-partes-de-la-poblacion- respaldan-a-amlo

Por.- Rogelio Aguilar