TRUMP, del miedo a la risa

Foto : Obi Feuervogel / Instagram 

Escrito por: Obi Feuervogel 

Desde que Donald Trump lanzara su candidatura a la Presidencia vivo en constante irritación, verle siempre me ha provocado rechazo y lo digo desde mucho tiempo atrás, desde que tenía conflictos con famosas en Hollywood o Reinas de Belleza, incluso cuando participaba en la Lucha Libre Americana (WWE).

Pero esta visión no la comparten todos mis amigos cercanos, mis amigos que no tienen origen mexicano. Cuando hablaba con ellos del tema, me refiero antes que Donald Trump se convirtiera en Presidente, fueron las conversaciones verdaderamente interesantes. Me refiero a percepción de un mismo problema y a sus diferentes formas de verlo.

Hasta este punto de mi vida, he tenido la enriquecedora oportunidad de conocer mucha gente, de diferentes edades, religiones, nacionalidades, aficiones y formas de pensar. Y esto siempre te genera más inquietudes y preguntas. Creo que en definitiva, te ayuda a ampliar tu visión del panorama, a la expansión de una idea y a veces hasta cambiar la opinión que antes tenías. Escribo esto para relacionarlo con el tema de hoy: Donald Trump.

Mientras yo rabiaba con cada declaración de Donald Trump, muchos de mis amigos alemanes (por no decir todos) morían de la risa. Y empecé a darme cuenta que cuando Trump ganó la Presidencia, comenzaron a seguirlo en redes sociales. En este mundo, virtualmente conectado, te enteras de todo, de mucho o de algo. Y sin querer me di cuenta que muchos amigos míos seguían a este personaje en Facebook.

En una ocasión, con esta información en mi corazón dolido y con mi orgullo ofendido, como ese buen mexicano dramático que soy, y que vio a Soraya Montenegro pegándole a la maldita lisiada, me atreví a enfrentar a mi mejor amigo y preguntarle porque seguía (aún lo sigue). La respuesta fue algo parecido a lo siguiente:

“Querido amigo, como mexicano, entiendo que todo lo que diga este señor te ofenda y te moleste, pero actualmente no hay personaje más cómico en la historia que él. Cada día, cada declaración, cada mentira, cada idea, cada tweet, cada respuesta, tanto de él como de su equipo, cada video, cada foto, en fin todo, demuestra que es el ignorante que su gente merece. Me refiero a esa gente que lo puso ahí y que ahora me atrevería a jurar que sufren el peor arrepentimiento por lo que hicieron. Todo lo que dice y hace es tan surrealista que más que miedo o enojo, a mí me da mucha risa, es el mejor payaso de todos los tiempos”.

Curiosamente muchos amigos opinan así o algo parecido y muchos de los americanos que he conocido, se avergüenzan de él y prefieren no tocar el tema. Mi rechazo no se ha suavizado, pero mi enojo sí, y es que en su última gira pareció una película muy al estilo de los grandiosos Monty Python. Sus reuniones en Arabia Saudita, con el Papa, incluso su reunión con los líderes europeos más importantes en Bruselas. La cara de todos los mandatarios importantes de Europa frente a su discurso. Todo, incluso el querer destacar ante el Primer Mandatario de Montenegro, todo fue de risa total.

El Presidente de una de las potencias mundialmente reconocidas, convertido en un diminuto payaso, protagonista de los Memes más grandiosos y sublimes, de las parodias mejores caracterizadas. Un personaje como él, pudiera inspirar al villano de “Back to the Future” e infundir miedo, genera ahora risa y burla. Tener éxito en los negocios no te garantiza personalidad, carisma, liderazgo, presencia y fundamentalmente inteligencia, inteligencia para tomar decisiones y dirigir un país. Donald Trump se ha convertido en una parodia de él mismo, en una triste caricatura que a veces hasta inspira lástima. Es definitivamente una persona que lo único que tiene: es dinero.