La Educación en Alemania.

Obi Feuervogel

Foto: Ana Becerra
Amar lo que haces

En las últimas semanas, he leído reiteradamente en redes sociales, muchas críticas acerca del sistema educativo mexicano, comparándolo con otros sistemas como el de Finlandia, país que siempre se mantiene en las primeras posiciones en el ranking mundial, en cuanto a educación se refiere.

Desconozco como es y funciona dicho sistema educativo, pero me gustaría escribir a grosso modo, cómo es el sistema educativo alemán, que si bien no se encuentra entre los mejores 5, siempre oscila entre el lugar 10 y 20 en las diferentes asignaturas: Ciencia, Lectura y/o Matemáticas, según la prueba PISA (Programme for International Student Assessment).

Los niños y las niñas en Alemania entre las edades de 3 y 5, tienen la opción de ir al Kindergarten (KiGa) que es el Jardín de Niños de toda la vida o al Kindertagesstätte (Kita), la diferencia es que el KiGa es una estancia hasta medio día y el Kita hasta la tarde. Conseguir una plaza para un niño o una niña es una misión difícil, hay lista de espera de hasta de un año, y eso que el gasto corre a cargo de los padres. El costo mensual varía según el estado federado alemán (Bundesland). Cabe mencionar que Alemania no está dividida por estados como en México, sino en regiones, por así decirlo. Un estado federado exceptuando Berlín, Bremen y Hamburgo, está formado a su vez por un grupo de estados. En resumen Alemania está dividida en 16 estados federados.

Otra opción es el Tagesmutter, se trata de una persona cualificada (o en algunos caso algún familiar como la abuela) que cuida al niño o niña. Si por alguna razón los padres no pueden asumir el costo, tanto de un KiGa, Kita o Tagesmutter, es entonces cuando entra el Ministerio de la Juventud (Jugendamt), sí, lo sé, suena muy Harry Potter, pero así se llama. Según sea el caso y los diferentes requisitos que el Ministerio demande, ellos pueden ayudar al pago o asumirlo por completo. Un dato curioso de la figura educativa del KiGa y Kita es que los niños y niñas no aprenden sus primeras letras, la tarea de estas instituciones es enseñar valores, aprender canciones, dibujar, pintar, jugar, hacer excursiones, es decir todas las actividades posibles para activar la imaginación y habilidades de los niños y las niñas, pero en ningún momento se enseña letras o números, nada académico. Esas tareas formarán parte del primer año de primaria del menor.

Los años escolares en Alemania se llaman clases, y es a la edad de 6 años cuando el niño o la niña entra a la primaria (Grundschule) y permanece 4 años. Y es aquí cuando viene siempre un tema a debatir, porque a partir de los once años de edad (5a. Clase), dependiendo las calificaciones, desempeño y rendimiento educativo, los niños o niñas irán a diferentes escuelas: la “Hauptschule”, donde ingresan los que han tenido las peores calificaciones y mal rendimiento, la “Realschule” donde ingresan los de calificaciones medias y quienes en un futuro se emplearán en empleos técnicos y que ameritan una mano de obra cualificada por ejemplo fontaneros, carpinteros, etc. y el “Gymnasium”, que es lo que nosotros conocemos como Bachillerato, donde van los que han sacado las mejores calificaciones y que tendrán al final que presentar un examen llamado “Abitur”, que es el pase para entrar a cualquier Universidad o a los llamados Institutos Superiores Especializados (Fachhochschule).

Tanto las y los adolescentes terminando ya sea una Hauptschule, Realschule o Gymnasium, tienen la opción de hacer un “Ausbildung”, en inglés Training, lo que en España se llama Formación Profesional, es simplemente el aprendizaje de algún oficio, trabajo. El Ausbildung es un sistema dual de aprendizaje, donde la o el adolescente (Azubi) aprende un oficio tanto en una empresa como en una academia de manera alterna. Pero lo más probable es que alguien egresado de un Gymnasium con el Abitur en la mano, vaya directamente a la Universidad o Fachhochschule.

La Fachhochschule son universidades de ciencias aplicadas y que se enfocan en una educación más práctica, y que según el caso puede ser también un sistema dual, como funciona un Ausbildung, una Formación Profesional, pero a un nivel más alto. Aunque un título en una Fachhochschule no equivale al de una universidad alemana, es una garantía a la entrada del mercado laboral alemán o europeo con buenas perspectivas salariales y de buen futuro.

La duración de la educación superior depende de la institución, de la carrera que se estudia y de la cual se pretende conseguir una titulación. Desde la introducción del Plan Bolonia, que es una reforma educativa europea, la educación en una universidad se divide en tres: El Grado que son los primeros 3 años, después el Máster, los siguientes 2 años y el Doctorado que son otros 4.

En Alemania las percepciones salariales están reguladas por ley según la titulación que se tiene, de ahí la importancia en Alemania de tener un título. Dos personas haciendo el mismo trabajo en una empresa pueden tener sueldos diferentes dependiendo la titulación que tengan. Es así.

Regresando al inicio del artículo que me incitó a escribir acerca de este sistema educativo en particular, me gustaría decir que, por una parte celebro mucho que exista la crítica y el debate respecto a un tema como es la Educación en México, desde hace años creo que se muestra una deficiencia y un declive que nos indica que algo se está haciendo mal y debe cambiarse y/o mejorarse, pero por otro lado me irrita un poco la comparación con otros países, y aunque estoy de acuerdo que la implementación de ciertas mejoras inspiradas en sistemas que en otros países funcionan, ayudarían a mejorar la calidad de la educación en el país, lamento mucho decir que no todas funcionarían. En mi opinión, el sistema educativo finés o alemán nunca tendría éxito en México, por la simple y sencilla razón que no somos fineses ni alemanes.

¿Es ahora cuando viene el abucheo por parte de los lectores? Pues bienvenido sea, mea culpa. Latinoamérica y Europa tienen problemáticas que comparten todo el mundo, pero en dimensiones y contextos completamente diferentes, un indígena pobre que vive en la sierra no puede compararse con un indigente alemán en las calles de Berlín. ¿Son ambos pobres?, sí, pero la forma en cómo ambas personas reciben ayuda social de sus respectivos gobiernos es completamente distinta y no se puede comparar aun cuando el tema en común sea la pobreza.

Creo que antes de mirar hacia todos lados debemos mirar primero hacia dentro, a nosotros mismos como sociedad,  como país, como estado, municipio, familia, persona. ¿Qué está fallando entonces? Tal vez en una segunda parte, escriba y dé mi opinión. De momento no dejo respuestas, sino preguntas, como siempre debería ser.