LA CULTURA DE LA MISOGINIA: CONDENA A LAS VÍCTIMAS Y PROTEGE AL AGRESOR.

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Por Alma Urtecho.

 ¿Realmente es tan difícil comprender que a las mujeres se les debe respetar? Y no por el hecho de que todas las personas que existimos salimos del vientre de una mujer, sino por la sencilla razón de que somos personas. Hace poco más de una semana hubo un terrible accidente automovilístico en CDMX en que el fallecieron cuatro personas, dos hombres y dos mujeres, pero, una de las mujeres fue atacada específicamente por salir a divertirse estando casada. No sé en qué siglo creen que viven las personas que argumentaron que ella murió por andar fuera de casa y sin su esposo, gente que piensa que una mujer casada debe estar en su hogar y no “de borracha con desconocidos” o porque una mujer deja de ser mujer cuando se casa y pasa a ser propiedad de su esposo, en resumen, la mujer, Karla Saldaña era su nombre, murió por puta, con ese apelativo que tanto se usa para atacar a las mujeres.

@Tania_Tagle lo dice y lo dice muy bien las mujeres siempre morimos por putas, no importan las circunstancias, morimos por putas, no por la imprudencia de un conductor borracho, sino por putas .

Pero no solo nos morimos por putas, también nos violan por putas, nos gritan por putas, nos contratan por putas, ganamos un ascenso por putas, nos despiden por putas, tenemos novios por putas, nos embarazamos por putas, nos casamos por putas, nos divorciamos por putas, salimos a divertirnos por putas, creo que hasta comemos por putas. Asimismo, además de putas somos exageradas y dramáticas. Si no morimos por putas, exageramos sucesos que nos afectan, es decir, si me silban al pasar por la calle y alego acoso, exagero porque es un piropo, si un inadaptado me desnuda con la mirada, exagero porque solo admiran mi belleza, y si denuncio a alguien por violación, soy exagerada porque no me metieron “el miembro viril masculino” solo me manosearon sin intención de copular. Lo indignante de esto último es que son argumentos de un juez de Veracruz y un académico de la UNAM; ambos haciendo referencia al caso de Daphne Fernández, una mujer que fue violada por cuatro hombres cuando ella era menor de edad, esas joyitas de la sociedad veracruzana huyeron, dos ya fueron capturados uno, Enrique Capitaine, en Coahuila quien se encuentra en reclusión y el otro, Diego Cruz Alonso detenido en España, y quien ha sido ya extraditado, sin embargo al llegar a México le es otorgado un amparo debido a que un juez, Anuar González Hermadi considera que aunque “le tocó los senos (a Daphne), le metía sus manos debajo de la falda, y le introdujo sus dedos por debajo del calzón y penetró con ellos su vagina, no observa una intención lasciva ni intención de copular”.

 El código civil de Veracruz en su título V concerniente a los delitos contra la libertad y seguridad sexual, en su Capítulo II Violación menciona:

Artículo 182.- A quien por medio de la violencia física o moral tenga cópula con una persona de cualquier sexo, se le impondrán de seis a quince años de prisión y multa hasta de trescientos días de salario.

 Se entiende por cópula la introducción del miembro viril, en el cuerpo de la víctima, por la vía vaginal, anal u oral. También se considera violación la introducción por vía vaginal o anal de cualquier objeto o parte del cuerpo humano distinto al miembro viril, mediando violencia física o moral, cualquiera que sea el sexo de la víctima.

En el capítulo II BIS referente a la pederastia menciona en su Artículo 185 Bis.- Al adulto que con consentimiento o sin él, introduzca por la vía vaginal, anal u oral el órgano sexual en el cuerpo de la víctima de sexo femenino o masculino, menor de 18 años, o aun valiéndose de cualquier artefacto que denote perversidad o desviación sexual, se le impondrán de seis a veinte años de prisión y multa hasta de cinco mil días de salario.

 Igual sanción se aplicará a quien de manera individual o colectiva abuse de menores, agraviando su intimidad física o moral, en actos públicas o privados, aprovechándose de la ignorancia, indefensión o extrema necesidad económica o alimentaría con la consiguiente perversidad o desviación sexual.

Mientras que en el Código Penal Federal publicado en el diario oficial de la federación el 14 de agosto de 1931 y cuya última reforma es del 12 de marzo de 2015, en su título XV concerniente a los delitos contra la libertad y el normal desarrollo psicosexual en su capítulo I sobre Hostigamiento sexual, abuso sexual, estupro y violación establece:

 Artículo 265. Comete el delito de violación quien por medio de la violencia física o moral realice cópula con persona de cualquier sexo, se le impondrá prisión de ocho a veinte años.

 Para los efectos de este artículo, se entiende por cópula, la introducción del miembro viril en el cuerpo de la víctima por vía vaginal, anal u oral, independientemente de su sexo.

Se considerará también como violación y se sancionará con prisión de ocho a veinte años al que introduzca por vía vaginal o anal cualquier elemento o instrumento distinto al miembro viril, por medio de la violencia física o moral, sea cual fuere el sexo del ofendido…

Artículo 266. Se equipara a la violación y se sancionará de ocho a treinta años de prisión:

  1. Al que sin violencia realice cópula con persona menor de quince años de edad;
  2. Al que sin violencia realice cópula con persona que no tenga la capacidad de comprender el significado del hecho o por cualquier causa no pueda resistirlo

 III. Al que sin violencia y con fines lascivos introduzca por vía anal o vaginal cualquier elemento o instrumento distinto del miembro viril en una persona menor de quince años de edad o persona que no tenga capacidad de comprender el significado del hecho, o por cualquier causa no pueda resistirlo, sea cual fuere el sexo de la víctima.

Sin embargo para el Juez González Hermandi no existe intención de copular; prácticamente desestima la violación con las argucias legales que encuentra; claro que el ejercicio de su profesión le requiere buscar argumentos en beneficio de sus clientes, a pesar de ello no deja de ser un acto indignante.

Por otro lado, no menos graves son las opiniones vertidas por Marcelino Perelló un académico de la UNAM, quien con un lenguaje misógino, sexista y soez en su programa de radio Sentido Contrario, hace referencia al mismo caso, acusando de exagerada a la afectada y justificando al agresor; al parecer para el “señor” es aceptable agredir a una mujer porque es atractiva, está bien tocar lascivamente a las mujeres porque “están buenas y metibles”.

Ante ese discurso, la máxima casa de estudios tomó cartas en el asunto, emitió un comunicado en el que informa la cancelación inmediata del programa de radio debido a que la expresiones del conductor (Perelló) atentan contra el espíritu de la emisora y de la Universidad Autónoma de México así como ir en contra de los valores promovidos por esa casa de estudios, algo digno de reconocer. No obstante no es suficiente tomar esa medida, esas desafortunadas declaraciones me hacen pensar en lo que ese académico puede provocar desde la aulas, me hace pensar en lo inseguras que se pueden encontrar las universitarias que comparten un espacio de aprendizaje con ese personaje que en algún momento fue partícipe del movimiento estudiantil de 1968 y que lo mantuvo en una posición de vulnerabilidad, justo en esa época en que los estudiantes eran perseguidos y desaparecidos por el simple hecho de protestar. Al parecer Perelló ha olvidado lo que es la lucha a favor de una minoría (aunque la supuesta minoría no sea tal).

 Ahora somos nosotras las mujeres las que protestamos, nos movilizamos, presionamos y no dejamos de señalar los abusos, estamos más atentas que nunca a los actos misóginos que atentan contra la igualdad de derechos entre mujeres y hombres, buscamos lugares en los cuales poder incidir para lograr un cambio en beneficio de mujeres pero sin violentar a los hombres, algo que muchos consideran imposible, pero sí se puede lograr.

Personas como Perrelló nos dan razones para continuar. Vivimos en un mundo machista en el que las necesidades de seguridad y de disfrute de derechos de las mujeres son empequeñecidas o subestimadas, y nos enfrentamos contra un sistema que pretende mantener una posición de poder y perpetuo privilegio. Este nuevo momento de las mujeres pretende apoyarnos entre nosotras, todas somos Daphne Fernández, Karla Saldaña, Tamara de Anda, Miroslava Breach, Yakiri Rubio, somos las indígenas, las afromexicanas, las mestizas, las estudiantes, todas somos las mujeres desconocidas y violentadas; no por ser hijas, no por ser madres o por ser esposas, simplemente por el hecho de que también somos personas.

http://www.excelsior.com.mx/nacional/2017/03/29/1140391 http://www.cndh.org.mx/sites/all/doc/programas/mujer/6_MonitoreoLegislacion/6.0/13_DelitoViolacion_2015dic.pdf http://www.saladeprensacdc.unam.mx/index.php/coordinacion-de-difusion-cultural/item/3469-comunicado-sobre-marcelino-perello http://www.blackmagazine.mx/karla-victima-del-accidente-en-reforma-murio-por-puta-dicen-enredes-sociales/